¿Cuál es la mejor forma de administrar el riesgo en mi portafolio?

A través de varios indicadores, podemos medir los diferentes tipos de riesgo para todos los tipos de inversiones.

La medida de cuánto riesgo implica generar una rentabilidad con un portafolio se llama "rentabilidad ajustada al riesgo". A través de varios indicadores, podemos medir los diferentes tipos de riesgo para todos los tipos de inversiones. Los bonos, valores, fondos mutuos, fondos cotizados en bolsa e inversiones alternativas, todos tienen clasificaciones de riesgo. La manera en que ponemos estas clases de activos juntas determina su rentabilidad ajustada al riesgo.

Al diversificar, o dispersar sus inversiones en distintas clases de activos puede reducir el riesgo de fluctuaciones atribuidas a una sola inversión. Hay estudios que han demostrado que un 93 por ciento de la rentabilidad de una cartera de inversiones se puede atribuir a la asignación de activos. Esto significa que solo el siete por ciento de la rentabilidad del portafolio corresponde a la selección de los valores. Cuando se obra con la diligencia debida en cada inversión, analizando las clasificaciones de riesgo y controlando adecuadamente la asignación de activos, un portafolio diversificado puede generar una mayor rentabilidad ajustada al riesgo.

La mejor manera de encarar la diversificación es trabajar con su asesor para establecer objetivos y metas para su portafolio mediante la creación de una política de inversión. Una vez hecho esto, debe determinar la asignación de ingresos fijos, valores, alternativas y efectivo. La combinación de estas clases de activos es de una naturaleza más macro y tiende a abarcar lo que representa oportunidades y desafíos.

En cuanto al mercado de los bonos, hubo muchas noticias sobre la retirada progresiva de los estímulos económicos planteados por la Reserva Federal. Pero determinar el mejor "valor" en el mercado del tesoro no ha sido fácil. El análisis de los bonos corporativos, la exposición a bonos internacionales, valores con respaldo hipotecario y bonos de alto rendimiento son todas consideraciones estratégicas.

Los mercados de valores nacionales han superado los pronósticos recientes. Con el afianzamiento de la rentabilidad corporativa y el mercado inmobiliario, combinado con la perspectiva de que la crisis financiera global está mejorando, la asignación a valores se tiene que seguir muy de cerca. Las inversiones alternativas siguen ofreciendo administración de riesgo mediante flujos de rentabilidad menos volátiles. Con estrategias alternativas se pueden lograr rentabilidades no correlacionadas y se puede diversificar el portafolio. En nuestra opinión, cuando los mercados de valores nacionales están fuerte, esta técnica de "administración de riesgo" puede reducir la rentabilidad del portafolio. Pero en las épocas de incertidumbre, las alternativas pueden generar una rentabilidad estable con menor correlación con el mercado.

Como puede ver, gestionar los riesgos es un proceso muy complejo. Pero con la supervisión constante por parte de profesionales con experiencia podrá formular mejor un plan para equilibrar los riesgos y los beneficios en su cartera.