Pérdida de seres queridos a causa del Covid-19, inseguridad financiera y estrés en casa: muchos estadounidenses están acarreando las consecuencias psicológicas un año y medio después del primer cierre de emergencia del país.

Alrededor de la mitad de los adultos negros (49%) y blancos (48%), y el 43% de los adultos hispanos consideran que la pandemia de coronavirus ha tenido un impacto negativo en su salud mental. Es más, el 31% de los adultos negros, el 23% de los adultos blancos y el 25% de los adultos hispanos expresan que el impacto ha sido "muy fuerte", de acuerdo con el informe Actualización sobre el impacto en la salud mental de la pandemia de COVID-19, realizado por la Kaiser Family Foundation en abril de 2021..

"En el país, hay mucha gente con trastornos de ansiedad y depresión. De hecho, la cantidad de personas que está experimentando síntomas es la más alta de la historia", agregó Darcy Gruttadaro, J.D., directora del Center for Workplace Mental Health de la American Psychiatric Association Foundation.

El problema es más severo aún en los más jóvenes: las mujeres y los hombres de 29 años, o menos, están más estresados que cualquier otro grupo etario, de acuerdo con Kaiser. Si bien el estrés emocional puede afectar la moral y productividad en el trabajo, hay muchas estrategias para abordar el bienestar de los empleados, afirma Gruttadaro.

Signos de estrés emocional

Le presentamos a Sharon, una de las integrantes más competentes del equipo de ventas de su compañía desde hace tres años. En general, llega a su trabajo, de manera personal o virtual, siempre puntual y lista para la acción. Pero comenzó a decaer tras la pérdida de un amigo a causa del COVID-19 (Según Kaiser, el 24% de los estadounidenses han perdido a un ser querido cercano). Hace unas semanas, ingresa tarde a las llamadas y no enciende la cámara. Siempre fue muy amigable con sus colegas, pero últimamente ha tenido algunos conflictos.

¿Qué puede hacer el gerente?

Liderar, afirma Gruttadaro.

El espacio de L.E.A.D. del centro brinda asesoramiento práctico para abordar problemas de salud mental en el trabajo. Sus cuatro pilares son el liderazgo, la comunicación efectiva, la adaptación al cambio y el doble acceso a los servicios de atención médica.

El 24% de los estadounidenses han perdido a alguien cercano

Liderar en un proceso de cambio

"El liderazgo establece las pautas culturales de toda organización", agrega Gruttadaro, en cuyo centro también ofrece Notice. Talk. Act.® En el lugar de trabajo, se brinda un módulo de capacitación virtual para ayudar a quienes toman las decisiones a entender el impacto de la salud mental tanto en los empleados como en las organizaciones. "Cuando más normalizado esté hablar de nuestra salud mental, por parte del líder, mayor será la sensación de contención afectiva que sientan los empelados".

Los gerentes que hacen informes directos pueden sentirse sobrecargados al absorber los efectos de una baja motivación y productividad en sus equipos.

"Quienes están en los puestos de liderazgo son quienes más apoyo necesitan. Ya que siempre quieren cumplir con sus altas expectativas de rendimiento. Sabemos que en los próximos seis meses habrá mucho movimiento en la fuerza laboral".

La comunicación efectiva es clave

Gruttadaro afirma que contar historias es una forma maravillosa de generar confianza. Alentamos a los líderes que hayan experimentado duelos, pérdidas o estrés, a que se animen a hablar sobre esto con sus empleados; ellos valorarán mucho su calidez. Mandar emails con frecuencia, hacer publicaciones en la intranet y los foros abiertos, así como las conversaciones en persona, complementarán mucho sus comunicaciones personales.

Por ejemplo, en el caso de Sharon, quizás ella no se siente cómoda al hablar de su pérdida y el duelo en el trabajo, pero su gerente, Joan, ha notado que no está trabajando con todo su potencial. Joan debería poner énfasis en sus intenciones de escucharla y reiterarle que le interesa su bienestar; luego, podría recordarle sobre los beneficios de una buena salud mental (ampliaremos más adelante). Cuanto más compasión reciba Sharon, más probable será que busque recursos para su bienestar.

Además, las encuestas sobre percepciones y preferencias son otra manera de evaluar la actitud de los empleados; luego puede analizar los resultados y actuar en consecuencia. Del mismo modo, una organización debería empoderar a su personal para que formen grupos de recursos sobre temas que les interesan a los empleados, como diversidad, cuidados o ansiedad.

Adaptación al cambio

"Flexibilidad es la palabra clave de hoy, porque las circunstancias son diferentes en cada persona", comenta Gruttadaro. "Hay mucha preocupación en torno a los altos índices de mujeres que salen de la fuerza laboral debido a las responsabilidades de cuidado del hogar. Si tenemos la capacidad de reorganizar a nuestros equipos de trabajo para el bien general, probablemente no perderíamos a esa empleada tan calificada".

Los líderes tienen la oportunidad de integrar los cambios que han surgido fuera de los entornos de trabajo remoto. Asimismo, se recomienda a los empleadores que alivianen las cargas laborales de sus empleados: por ejemplo, que los viernes no haya comunicaciones por Zoom, como lo han hecho diversas empresas multinacionales. Durante la semana, se pueden acortar las reuniones a 45 minutos, para que todos puedan hablar y despejarse un poco antes de la siguiente llamada.

Doble acceso a los servicios de atención médica

Incluso antes de la pandemia, el agotamiento era un fenómeno preocupante. De hecho, en 2019, la Organización Mundial de la Salud agregó esta condición clínica a su clasificación internacional de patologías. Sus tres dimensiones afectan de manera negativa los espacios de trabajo: sensación de falta de energía o agotamiento extremo, actitudes cínicas o distanciamiento emocional y menor rendimiento profesional.

"Podemos imaginarnos lo que siente la gente en este momento al levantarse y trabajar desde su casa, sabiendo que comienzan más temprano y terminan más tarde. Claramente puede ver por qué el agotamiento es un problema bastante complicado".

Las organizaciones deberían recordarles a sus empleados, con mayor frecuencia, acerca del acceso a los servicios de salud mental en sus planes de beneficios para empleados. Hay quienes compran suscripciones a aplicaciones de meditación para todo el equipo, como Calm o Headspace. Otros invitan a terapeutas a hablar sobre la importancia del ejercicio físico, el buen descanso y la buena alimentación, en especial, durante períodos de mucho estrés.

Quienes busquen más ideas pueden consultar en Academy to Innovate HR, donde encontrarán una lista de nueve tendencias corporativas para el bienestar, como el acceso 24/7 a terapeutas y médicos a través de servicios de telemedicina, la organización de espacios de trabajo según la actividad para empleados que están regresando a la oficina, eventos familiares patrocinados por la empresa para empleados con hijos, y asesoramiento financiero para aprender a administrar el presupuesto disponible o pagar deudas de estudio.

"Y, si bien estas tendencias están surgiendo como consecuencia de los eventos del año pasado y de este año, han llegado para quedarse", de acuerdo con Neelie Verlinden, cofundadora y gerente de edición de AIHR Digital. "Con esto queda demostrado de qué manera el bienestar familiar, la salud física y mental, y la situación financiera están interrelacionados y, por ende, la importancia de un abordaje holístico del bienestar del empleado".